Partes que componen un campo de fútbol

Como bien sabéis, en Norcesped somos instaladores de césped artificial deportivo, ofreciendo un cuidado calendario de mantenimiento de las instalaciones que realizamos. En nuestro equipo encontrarás ingenieros, arquitectos, y profesionales con una dilatada experiencia en los diferentes procesos que conllevan la ejecución de una obra para la práctica deportiva. Damos forma a vuestros proyectos, escuchando y asesorando en la toma de decisiones.

Los terrenos de juego de césped artificial destinados a la práctica del fútbol, están formados fundamentalmente por tres componentes: subbase, shockpad o capa elástica (en algunos casos) soporte base o backing, fibra y relleno. A continuación se describen de forma detallada cada uno de estos componentes.

Subbase
En la construcción de un campo de césped artificial, es de gran importancia el acabado de la subbase ya que errores cometidos en la misma y, a priori, fácilmente resolubles durante su construcción (como por ejemplo hundimientos), son trasladados al pavimento final. La resolución del problema una vez instalado el césped artificial es muy complicada y en ocasiones imposible sin la retirada del césped para resolver el problema directamente sobre la subbase.

Ésta suele estar formada por hormigón, macadán compactado o gravas compactadas, debiendo soportar las cargas a las que es sometido una vez instalado el pavimento y durante su uso (se aportan más detalles en el artículo, sobre aspectos constructivos de campos de fútbol de césped artificial).

Según el tipo de subbase seleccionado el drenaje se realizará de forma vertical u horizontal (por pendientes). En caso de drenaje vertical, se deberá considerar que el suelo que se encuentra por debajo de la subbase sea capaz de eliminar las aguas que le lleguen a través de ésta. En el caso de drenaje horizontal, se deberá tener en cuenta que el campo debe contar con canaletas de recogida de agua en los laterales; además, se recomienda que las pendientes de evacuación de agua no superen el 1% con el objetivo de que afecte lo menos posible a la rodadura del balón.

Shockpad o capa elástica
En ocasiones se instala debajo de la moqueta de césped artificial una capa elástica la cual puede estar formada por mezcla de cauchos y ligante, PVC, látex o poliuretano espumado. Por supuesto debe tenerse en cuenta que el material del que se fabrique ha de ser resistente al agua y drenante.

La fabricación de esta capa elástica puede realizarse:

– In situ: se construye e instala la capa elástica una vez finalizada la construcción de la subbase. Puede corregir ligeras irregularidades de la subbase.

– Prefabricada: la capa elástica es producida en fábrica con propiedades controladas.

La instalación de la capa elástica reducirá la cantidad de relleno a colocar sobre la moqueta de césped artificial ya que esta capa ya otorgará al pavimento parte de las propiedades necesarias para la práctica deportiva segura.

Soporte base o backing
El soporte base, basamento o backing está formado por una o dos capas de polipropileno que puede estabilizarse con poliéster o fibra de vidrio. Debe estar perforado para garantizar el drenaje del agua.

Para la definición completa de los pavimentos de césped artificial, se suele distinguir entre backing primario y secundario. Se denomina backing primario al tejido sobre el cual se cose la fibra y secundario, al adhesivo que se coloca en el dorso de la moqueta para asegurar un adecuado agarre de la fibra y la estabilidad dimensional del tejido.

La fabricación de la moqueta se realiza normalmente en rollos de 4 metros, de forma que el transporte y la instalación de los campos sea relativamente cómoda. Por ello, para la instalación de un campo se deben unir los diferentes rollos mediante juntas de unión hasta lograr la superficie total del campo. Estas juntas pueden ejecutarse mediante pegado o cosido. La unión de las juntas cosidas se realizan como su nombre indica mediante el cosido de las dos partes.

Retirada de terreno de juego en Deusto.

Retirada de terreno de juego en Deusto.

Fibra
La fibra puede tener distinta composición, la cual ha ido evolucionando con las distintas generaciones de césped artificial. Tal y como se ha comentado, en la primera generación se utilizaba fundamentalmente Nylon. Posteriormente, apareció la segunda generación donde la fibra era de polipropileno. Actualmente, la fibra del césped artificial de tercera generación cuenta con fibra de polietileno.
La longitud de la fibra será variable dependiendo tanto de la solución constructiva empleada (utilización o no de capa elástica) como del deporte al que el pavimento de césped artificial vaya destinado.

En cuanto a la forma de la fibra, en el mercado existen actualmente cuatro tipologías diferentes: rectas-monofilamento, rectas-fibriladas, rizadas y mixtas. A continuación se detallan las características de cada una de ellas:
Rectas-monofilamento: el proceso de fabricación consiste en la extrusión de cada una de las fibras por separado. Estas fibras ofrecen un alto nivel de calidad y, por su aspecto, parecido al de la hierba natural, son las más utilizadas actualmente para el fútbol. En ocasiones presentan nervio central o en los extremos y pueden tener diferentes formas que mejoren la capacidad de la fibra de recuperar la verticalidad. Con esto, tras ser pisada la fibra recupera con mayor rapidez la posición vertical, con lo que la durabilidad del pavimento aumenta (menor interacción entre los tacos de los jugadores y la fibra horizontal), así como la satisfacción de los usuarios, al ver el campo con un aspecto similar a un campo de hierba natural en buen estado. Además, la recuperación de la verticalidad propiciará un efecto sobre la rodadura ofreciendo resistencia al balón durante su desplazamiento sobre el pavimento. Esto proporcionará a priori un mejor control del balón por parte de los jugadores.

Rectas-fibriladas: las primeras fibras fibriladas se desarrollaron en 1987. Son el tipo de fibra más utilizado junto con las rectas-monofilamento. Durante su proceso de fabricación una lámina de aproximadamente 1 cm de anchura es obtenida mediante extrusión y sobre ella que se realizan una serie de cortes longitudinales. Estos cortes se van abriendo debido al uso normal del campo, de forma que tras un periodo determinado, éste presentará un aspecto similar al instalado mediante fibra recta- monofilamento.

Rizadas: como su nombre indica, se trata de fibras monofilamento o fibriladas rizadas. Aunque la altura total de la fibra sea similar a las anteriores, al ser rizadas, su longitud real es mucho menor. Los fabricantes argumentan una mayor capacidad para retener los desplazamientos de la arena y del caucho, pero en contra tienen una menor similitud a las características de los campos de césped natural. No son muy utilizadas en el caso del fútbol, aunque sí que se instalan en campos destinados a la práctica del hockey o campos multideporte.

Mixtas: es la combinación de dos, o incluso podría darse el caso de tres, tipologías diferentes de fibras. Lo habitual es que se combinen dos para compensar las fortalezas y debilidades de una y otra. Existe la combinación monofilamento-fibrilado, garantizándose la mayor resistencia del fibrilado y la mayor similitud a la hierba natural de los monofilamentos. Son una buena alternativa, aunque suponen un incremento considerable del precio final del producto. También se puede encontrar la combinación rizadas-fibriladas, aunque en menor medida. En esta combinación las fibras rizadas aseguran que no exista desplazamiento del material de relleno y las fibriladas proporcionan un aspecto similar a la hierba natural a largo plazo. Al igual que en el caso anterior, se trata de una buena opción pero con un coste final mayor.

Por otro lado, la calidad de la fibra viene determinada por su densidad o Tex (deniers). La definición de Tex es el peso en gramos de 1.000 metros de hilo. Normalmente se utiliza una fracción del Tex (el decitex o dtex, que es una décima parte del Tex) para expresar la cantidad de fibra o hilo que contiene el césped por m2. Una fibra de 11.000 dtex significa que cada 10.000 m lineales de esa fibra pesará 11.000 g. Dependiendo del deporte al que vaya destinado el pavimento de césped artificial, se recomienda la utilización de un dtex diferente. En el caso del fútbol se recomienda un mínimo de
11.000 dtex. El peso de la fibra, se suele expresar en g/m2.

Instalación de césped artificial

Instalación de césped artificial

El proceso de unión de la fibra al soporte base o backing se conoce con el nombre de tufting. Este proceso consiste en la inserción de las fibras mediante agujas en una base textil (backing) y posteriormente, la aplicación una capa de adhesivo (normalmente látex o poliuretano) por el dorso de la moqueta para una correcta adhesión de las fibras que evite el arrancado de las mismas por el uso normal del campo. Durante el proceso de tufting, se tendrán en cuenta tres aspectos que definirán las características del césped artificial: la longitud de la fibra, la galga o distancia entre ejes de aguja de la máquina y las puntadas por metro lineal. Estos dos últimos parámetros condicionarán el número de puntadas por metro cuadrado, aspecto que tendrá gran influencia en el aspecto final del pavimento de césped artificial. El número de puntadas por metro cuadrado puede ser diferente en función del fabricante y del deporte al que vaya destinado el césped.

Detalle de césped artificial

Detalle de césped artificial

Materiales de relleno
Para completar la instalación del césped artificial es necesario lastrarlo y dotarlo de propiedades adecuadas para la práctica deportiva. Para ello se colocan los diferentes materiales de relleno que actúan también como soporte horizontal de las fibras verticales del césped. En el césped artificial de tercera generación aparece el caucho como complemento de la arena utilizada en las generaciones anteriores.

Actualmente, el material de relleno se vierte sobre la moqueta de césped artificial en dos capas separadas. En primer lugar la arena, que actúa como lastre; y en segundo lugar, el caucho que otorga al pavimento las propiedades deportivas.

Cabe destacar que la cantidad de caucho y arena dependerá tanto del deporte al que vaya destinado el pavimento como la solución constructiva adoptada (con o sin capa elástica). Además, dependerá también de las propiedades intrínsecas del caucho: tipo de material, granulometría, etc.

La arena
Tal y como se ha comentado, la principal misión de la arena es la de actuar como lastre que evite el movimiento de la moqueta de césped. Sin embargo deberá cumplir unos requisitos mínimos que garanticen el buen funcionamiento del producto final.

Debe presentar:

– Granos con cantos redondeados con el objetivo de evitar aristas que puedan desgastar de forma precipitada la fibra.
– Granulometría adecuada (entre 0,3 y 0,8 mm).
– Arena de sílice con un contenido en SiO2 mayor del 96%, con el fin de evitar que puedan proliferar hongos u otro tipo de vida que pueda afectar al pavimento o a los usuarios.

La arena debería llegar al lugar de la instalación del campo reflejando su origen y características (incluyendo los aspectos nombrados).

El caucho
El caucho influirá en la interacción del pavimento con el balón y el deportista. Su granulometría (tamaño) influirá en las propiedades finales del pavimento por lo que en la definición del producto completo (ficha técnica del pavimento de césped artificial) debe especificarse la granulometría del relleno que viene dada por un rango de tamaños (un máximo y un mínimo).

Se recomienda que el porcentaje de partículas menores de 0,5 mm sea inferior al 5%, por dos motivos fundamentales. El primero, es que partículas de tamaños inferiores son susceptibles de ser inhaladas; y el segundo es evitar que las partículas finas precipiten al fondo, modificando con esto las propiedades del pavimento de forma acelerada.

Existen diferentes materiales utilizados como relleno en los campos de césped artificial:

– SBR (Styrene Butadien Rubber), procedente de neumáticos fuera de uso triturados mecánicamente.
– SBR criogénico, procedente de neumáticos fuera de uso triturados mediante criogenia.
– EPDM, vulcanizado con peróxido.
– TPE (Elastomero Termoplástico No Vulcanizado).
– Rellenos naturales (corcho natural y fibra de coco).
– Otros…

Actualmente, el más utilizado es el relleno de caucho procedente de reciclado de neumáticos (SBR) por sus propiedades mecánicas y su precio, estando presente en el 90% de los campos de césped artificial de todo el mundo.

Datos del artículo obtenidos del CSD